Hagamos un cuento

Las personas pueden elegir lo que les gusta. Si eres niña y te gustan las muñecas está bien. Pero si te gusta jugar fútbol también está bien. Si a los chicos les gusta jugar con carritos pero también les gusta jugar con muñecas, ¡está bien! 

 

A lo mejor, las personas adultas que conoces, no piensan igual que yo. Tú, ¿qué piensas? 

 

Si piensas igual, está bien. Y si piensas distinto, ¡también! Puedes respetar lo que las demás personas piensan, pero también respetar tus ideas y tus gustos. Y cuando seas grande, decidir hacer lo que te gusta. ¡Hay personas que lo hicieron así! Mira, para que te inspires, échale ojo a estas historias.